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Benigno Manuel Fernández Rodríguez – Conductor Funerario

Benigno Manuel Fernández: “Hay que ser profesional hasta en los momentos más complicados” De mueblero a funerario. Hace poco más de un cuarto de siglo, el antiguo jefe de la mueblería en la que trabajaba le llamó para proponerle ser conductor funerario. Una llamada que puso de manifiesto la buena impresión que había dejado en el negocio y que la abría la puerta a un mundo, hasta entonces, desconocido. Así fueron los comienzos de Benigno Manuel Fernández, conductor desde hace 25 años en Funeraria Gijonesa. Un giro de 180 grados, un cambio de paradigma y un reto que afrontó “con ganas, ilusión y mucha confianza”. Tres de esas cualidades que cualquiera querría en su equipo y que él reúne. Puede suponerse que, si los comienzos nunca son sencillos, en el caso de un gran cambio aún lo son menos. Sin embargo, al recordar aquel primer servicio ya se intuye en este funerario el aplomo de quien se siente seguro de haber elegido lo correcto. Eso sí, “ese primer día no se olvida”, remarca. Y es que, al final, siempre asalta esa duda que a todos nos ronda la cabeza: “¿Valdré para esto?”. Da igual el puesto, la edad y el trabajo, es una pregunta que se presenta en algún momento. En su caso, el interrogante le duró poco: “Después de tantos años tengo claro que este trabajo no lo cambio por nada. He tenido varios antes, y este es donde mejor me encuentro”. Una trayectoria laboral que también le ayudó en la funeraria y es que “ya estaba acostumbrado al trato con la gente”. Un trato, que, al final, es de las cosas más importantes a la hora de realizar un servicio. “Siempre es esencial, en los momentos más dolorosos, mantenerse firme. Imagínate que te pones a llorar con ellos. Hay que poner una coraza, mantener el tipo y conseguir ser profesional hasta en los momentos más complicados”. Una profesionalidad que todos tienen muy claro en Funeraria Gijonesa y que, al final, les une. “Todos somos diferentes, pero por encima de todo somos compañeros, y eso se nota. Yo, por edad, entablé más relación con la gente de antes, los más veteranos. Pero en cada época siempre ha habido ese buen ambiente. Por ejemplo, Santi (Santiago Loché) y yo empezamos a trabajar el mismo día y a la misma hora”, recuerda. Más de dos décadas después, ambos siguen encontrándose por los mismos pasillos. De aquella primera etapa, Benigno recuerda especialmente la “camaradería que había. Todos nos ayudábamos, estábamos ahí para el compañero. Para mí fue una etapa con gente muy especial”. Tanto que se emociona al recordar a dos compañeros que ya no están, dos de aquellos con los que la palabra compañerismo toma todo el sentido. Un sentimiento necesario sobre todo en los momentos duros, de esos que se quedan grabados. “Con las personas que fallecen jóvenes siempre es más duro. Recuerdo un niño de tres años. Cuando tienes hijos esas cosas se te quedan”. En esos momentos, más que en ninguno, aflora la profesionalidad. “En esos momentos, a pesar del evidente dolor, nos llena también una gran satisfacción. Cuando en un servicio un familiar te felicita y te agradece el trabajo bien hecho, sabes que es de verdad. Son agradecimientos sinceros”. En este cuarto de siglo las cosas cambian, está claro. Los adelantos tecnológicos hacen que el trabajo “sea más cómodo”. Ha habido también cambios en los horarios: “Creo que ahora son mejores que entonces. Y hay más flexibilidad”. Flexibilidad y algún añadido, como que, desde hace un tiempo, los trabajadores comen en el restaurante de la funeraria, “y se come bien”, añade. Veinticinco años de experiencia que trata de transmitir a ‘los nuevos’. “Siempre hay quien se deja aconsejar más y menos, pero intentas explicar cómo se hacen las cosas, o bueno, como tú las haces. Y tratas de facilitarles un poco la llegada”. Y veinticinco años que sirven, también, para anticiparse a lo que cada persona precisa: “Cuando ves a la familia ya sabes un poco que necesitan. Si quieren que estés más encima, si necesitan más espacio… Ellos son lo más importante, así que hacemos todo lo necesario para que estén lo más cómodos posible”. Aunque es imposible resumir dos décadas y un disparate siquiera intentarlo, hay algo que sí representa bien estos años vividos por Benigno en Funeraria Gijonesa: “Todo el tiempo que me quede aquí quiero vivirlo igual. Me gusta mi puesto, me gusta el trato con la gente y es algo que no cambiaría por nada. Estoy donde me gusta”.

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HOMENAJE A TRABAJADORES (25 años compartiendo la vida)

Todos los años por estas fechas organizamos un acto de homenaje y reconocimiento para aquellas personas que son importantes dentro de nuestra trayectoria. Personas que cumplen 25 años de entrega, al servicio de Gijón y de sus ciudadanos, siendo parte del grupo funeraria gijonesa. Compañeros ejemplares, amigos del día a día, miembros de esa gran familia profesional que se forma dentro de las empresas. Una familia que convive, que hereda y traspasa conocimiento, que aprende, se desarrolla y comparte experiencia y buen hacer con los que están y con los que van llegando. Una familia profesional con la que compartimos momentos únicos, laborales y personales, porque compartimos la vida durante muchas horas, muchos días, meses y años… Una familia que en días como hoy, después de 25 años, podemos, celebrar que sigue creciendo y sigue sumando. Hoy iniciamos este proyecto. El de compartir las historias dentro de nuestra historia, pero no sin antes, destacar aquí -desde el primero hasta los que hoy- forman parte de este selecto grupo de los 25 años Compartiendo la vida fG. Cecilio Manuel Fernando Antonio Juan Carlos Mario Ángel Agustín Roberto Roberto Víctor Ángelines Elena Y mañana … seguiremos con los homenajeados durante este acto José Santi Beni Nely Y nos despedidos, como no, dando la bienvenida a los recién llegados, confiando en que este sea el primero de muchos años con nosotros. Nuria Carlos Daniel Oscar Lucía Jorge Alicia Marta Cristina María Ana María Gemma

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La importancia de la despedida

“Jo, tía. La dejó por Whatsapp”. Todos en algún momento de estos últimos años hemos oído esa frase. Quizás en la mesa de al lado de una cafetería, quizás a hijos o sobrinos, quizás en una serie de adolescentes en televisión. Y la conclusión que hemos sacado, es que el autor del mensaje es un poco cobarde, dejado de la vida y en resumen mala persona. Las despedidas tienen tanta importancia como una buena presentación. Marcan profundamente la historia de la relación contractual que se ha dado entre dos personas, y cierran para el recuerdo un capítulo de nuestra existencia. Por eso, la última despedida que se da a alguien tampoco es “peccata minuta”, y debe ser muy cuidada en lo material, en lo psicológico y en lo espiritual. Sean tradicionales exequias, o los más actuales actos civiles para no creyentes, desde mi modesto punto de vista, deben resumir la existencia del protagonista y compendiar en esos breves minutos de la celebración, el regalo que ha sido la vida del difunto, para su familia, amigos y compañeros de la vida. Por mi trabajo he visto actos republicanos, donde sus camaradas con gran orgullo cubrían el féretro con la bandera tricolor al canto de la internacional. Socialistas que regaban de rosas el salón de actos del tanatorio, con motivo de la despedida de una incansable luchadora por su partido y sus convicciones. Católicos fervientes que pese a la escasez actual de clero, llenaban de sacerdotes los bancos de la iglesia porque ya no cabían en el presbiterio parroquial, y hermanos en la fe, que arropaban a familiares que hundidos por la despedida, eran confortados por el apoyo de todos y la esperanza en la resurrección cristiana. Cuando se marcha un padre, madre, pareja, amigo, amiga, compañero, vecino o lo que sea, no marcha un tren más de la estación. Algo de nuestra vida también llega a un punto de inflexión, que hará que nada volverá a ser como antes y tendremos una cicatriz más en nuestra alma. Así, la despedida cobra una importancia nuclear, como un último recuerdo y recapitulación de ese gran regalo que nos ha dado la vida. Y sólo por eso, merece la pena esforzarnos en darle ese último homenaje. Un último GRACIAS (en mayúsculas), y resumir en unos minutos esa gran historia que hemos compartido. Con más razón aún, la despedida creyente del finado, además de todo lo anterior que no tiene porque omitirse, se convierte en una puerta hacia una nueva vida, la Jerusalén celeste. La esperanza del encuentro de creador y creado. El fin de las penas terrenas y cómo no, convirtiendo el adiós en un hasta pronto y aliviando el dolor que siempre produce la muerte de un ser querido. Cuidemos nuestras exequias como cuidamos nuestras bodas, nuestros cumpleaños, aniversarios, graduaciones, pues son hitos de nuestra historia. Así la cuidada despedida de nuestros difuntos, entre flores, oraciones, instrumentos musicales y cantos, nos ayudarán a cerrar nuestras heridas, y nos enseñarán a caminar nuevamente con las enseñanzas de quien ya nos ha dejado, mucho más que un simple adiós entre lágrimas en la más privada intimidad del cementerio o crematorio con un “sit tibi terra levis”. Chus Iglesias

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Un tanatorio de Gijón quiere usar el calor residual de sus tres hornos crematorios para dotar de electricidad y calefacción a 150 hogares

La empresa Táctica Industrial, una empresa asturiana ubicada en el parque tecnológico la Milla del Conocimiento ha ofrecido a Funeraria Gijonesa, para su tanatorio de Cabueñes, un novedoso proyecto pionero a nivel español y europeo: generar electricidad, frío y calor a partir  de la temperatura residual de sus tres hornos. Según sus cálculos, con el calor residual de los tres hornos podrían cubrir las necesidades de calefacción y electricidad de 150 hogares. En el proyecto piloto también participa el departamento de Energía de la Universidad de Oviedo, que se encarga del desarrollo conceptual y de la parte termodinámica. “Técnicamente no es nada complicado”, explica José Luis Suárez Sierra, gerente de Táctica Industrial al diario Hoy de Extremadura. La manera de transformar la energía calorífica está perfectamente estudiada e implantada. La maquinaria no es obstáculo para la trigeneración. “La innovación que pretendemos desarrollar está en el almacenamiento de la energía resultante y en el ciclo de inyección”, apostilla. La intención es convertir los hornos en una caldera industrial. Obtendrían agua caliente para calefacción, la podrían enfriar para las cámaras frigoríficas (del propio tanatorio) o el aire acondicionado, y tendrían energía eléctrica para los edificios. Para la distribución emplearían las redes de distrito o ‘district heating’. Se trata del mismo sistema que utilizan las gigantescas calefacciones centrales que cada vez están más extendidas en España y Europa. Solo que en este proyecto no hace falta una central térmica con biomasa (o cualquier otro combustible), se aprovecha el de la incineración. “Al final, es un cable que va por un tubo o una red de conductos para enviar agua caliente o fría, dependiendo de las necesidades”, explica el responsable de Táctica Industrial. El problema es que no hay incineraciones todos los días. El año pasado fallecieron en España 426.053 personas, según datos de Panasef, la patronal de las funerarias. “Es muy variable. Incluso depende de la situación geográfica. En el norte, quizás hay más decesos en invierno y en el sur es al revés”, relata Verónica González. De ahí el interés del proyecto asturiano en idear la manera de almacenar la energía, sobre todo el frío y el calor. Porque la electricidad es imposible: hay que enviarla directamente a la red. El tanatorio de Cabueñes cuenta con la última tecnología en sus sistemas de cremación. “Invertimos un millón de euros en renovar los hornos que teníamos desde hace 26 años. De dos pasamos a tres y conseguimos mejorar la calidad del servicio. Antes hacían falta de cuatro a seis horas en cada incineración y ahora solo empleamos dos”, explican desde la funeraria. Esto permite a Táctica Industrial contar con un motor de última generación. Y ecológico. Funeraria Gijonesa también optimizó el sistema de emisión al medio ambiente. “Redujimos los contaminantes expulsados por las chimeneas en un 98%”, apunta Verónica González. Además, todos los aparatos para la trigeneración cabrían en una sala, similar a cualquier otro gran cuarto de calderas. Cada año hay más fallecimientos -2018 batió el récord desde que hay estadísticas-, por lo que el calor sobrante del proceso daría para hacer rentable la inversión. Cada día son más las personas que eligen la cremación como destino final. En 2018, el 41% de los fallecidos en España. Y la tendencia es al alza. La Asociación Nacional de Servicios Funerarios (Panasef) estima en su último informe que en 2025 este porcentaje se elevará hasta el 60%. Además, esta modalidad es muy superior en localidades urbanas frente a las rurales, y tiene mayor presencia en el sur que en el norte del país. Si todo va según aventuran las tres partes, el tanatorio de Cabueñes podría comenzar a experimentar en menos de un año. Y si sale bien, como esperan, el modelo podría exportarse. Los datos auguran un importante nicho de mercado. España es el país europeo con mayor número de hornos crematorios. En total, 442. Estos aparatos permiten realizar unas 1.768 incineraciones en cada jornada laboral, a pesar de que la demanda diaria, de momento, es muy inferior, solo 400. Con este panorama, la expansión de este nuevo modelo de redistribución de la energía calorífica podría aplicarse en otros ámbitos. Por ejemplo, en las grandes industrias que utilizan el agua como actor principal para la refrigeración de sus equipos. Solo tendrían que conectar ese fluido a una red de distribución. En Móstoles funciona la más grande España, aunque el calor lo obtienen gracias a una potente caldera de biomasa de doce megavatios, con capacidad para dar agua caliente y electricidad a 6.500 hogares. El ahorro para los consumidores es importante. Hasta un 15% si se compara con el recibo del gas. Además, está la ventaja ecológica, ya que evita la emisión a la atmósfera de más de 9.000 toneladas de dióxido de carbono (CO2). Una cifra que podría aumentar exponencialmente si las grandes fábricas decidiesen hacer recircular el agua caliente a los municipios cercanos en lugar de, como sucede en algunos casos, verterla directamente al mar. Fuente: El Periódico de la Energía

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Funeraria Gijonesa, un motor de la ciudad a través de la innovación social y corporativa

Os compartimos una entrevista que realizó Innovasturias a nuestro Presidente Javier Fano Herrero. Buenos días Javier. ¿Podías explicar a nuestros lectores cómo funciona Funeraria Gijonesa y su dedicación? Esa es una muy buena pregunta, y la respuesta puede no ser tan simple. Si nos limitamos a la definición de convenio, somos “pompas fúnebres”, pero creo poder afirmar que funeraria gijonesa, por su perfil innovador y su vocación de servicio a la sociedad, se diferencia notablemente de las características asociadas a este sector. Una definición más acertada sería, la de “empresa de servicios al individuo que podríamos clasificar según diferentes funciones”. Desde un punto de vista social, Funeraria Gijonesa remonta sus orígenes al año 1874 cuando las necesidades higiénico-sanitarias de la época, daban lugar al desarrollo de los servicios funerarios organizados. El Tanatorio de Gijón-Cabueñes (1993), fue la mayor innovación social, hasta la fecha, en los usos y costumbres de los servicios funerarios. (Anteriormente el domicilio era el escenario principal). Nuestros centros, inevitablemente, los asociamos a momentos emocionales difíciles. Pero más allá, de la propia experiencia personal, son joyas arquitectónicas, El complejo de Cabueñes, concebido como edificio inteligente, rinde homenaje al duelo con la misión de preservar la salud pública y hacer más amables los momentos más duros a los que se enfrenta el ser humano. En esencia somos personas que ayudamos, asesoramos, acompañamos y guiamos a otras personas en un momento necesario y complicado. Contamos con un equipo multidisciplinar entrenado en psicología y emergencias, donde prima la excelencia en la atención a familiares y usuarios, velando por el riguroso y ético cumplimiento de legalidad, la libertad de elección y la no discriminación. ¿Qué le impulsó a asociarse a Innovasturias? La decisión fue fácil nada más conocer vuestro importante proyecto. Aunque innovamos internamente no éramos conscientes de la aportación que podíamos hacer al conjunto, por supuesto si de lo importante de que es ir unidos. Funeraria Gijonesa es una empresa familiar, de capital 100% Asturiano, comprometida con la innovación y la mejora continua de la región. También somos un agente, ahora más activo, de la Milla del conocimiento. Nuestra política de RSC se remonta muy atrás, pero por la propia idiosincrasia del sector no parecía atractivo darle visibilidad. El sector funerario está rodeado de tabús pero nosotros analizamos necesidades y fijamos objetivos. Es nuestra forma de mejorar y aportar soluciones. Uno de nuestros retos es convertir el Complejo funerario de Gijón – Cabueñes en un referente a nivel nacional. Como centro impulsor y dinamizador de la innovación en los servicios funerarios, como factor clave para la transformación cultural y una mejor comprensión psicosocial del duelo. También potenciar nuestros centros como motores económicos de la región, apoyando la innovación, el talento y la mejora continua. Ver, crecer, hacer ese es vuestro lema para Asturias, pues hagámoslo juntos. ¿Cómo se vive la innovación en el día a día de su organización? Las aspiraciones y expectativas de los consumidores de servicios funerarios son infinitas y variopintas. Entre la tradición y la innovación, se mezclan todo tipo de aspectos emocionales (sociológicos, psicológicos, antropológicos, simbólicos, religiosos, ecológicos, y un sinfín de etc.) estando presentes necesidades (arquitectónicas, económicos, legales, culturales,…). La aparición de nuevas unidades familiares, la mezcla de culturas y generaciones -desde la del 36 a los millennials-. ¿En qué innovan y cómo lo hacen? Lo más destacable en la última feria del sector es la innovación tecnológica. Los nativos digitales son consumidores de apps funerarias, la globalización los hace presentes en los funerales en streaming, una mayor preocupación por el medioambiente abre las puertas a productos (féretros y urnas cinerarias) con los materiales biodegradables, interesados en los mapas genéticos y los recuerdos virtuales. Recientemente saltó la noticia de un proyecto de Táctica Corporativa y la Universidad de Oviedo, pionero a nivel Europeo, para la recuperación de energía entálpica y trigeneración de energía limpia a con nuestra planta incineradora como piloto. ¿Cómo le puede ayudar Innovasturias al fomento de la innovación en su entidad? Manteniéndonos al día de todas las innovaciones, compartiendo experiencias y conocimientos entre nosotros. Sin duda, participando en una comunicación sana y pilotando una correcta divulgación en la innovación aplicada a nuestro sector. Ayudando a la desmitificación de tabúes entorno a nuestros servicios, apoyando e impulsando la correcta aplicación de la innovación y sus múltiples beneficios a favor de nuestros usuarios. Prácticamente todos los avances guardan, por difícil que parezcan y por pequeños que sean, algún punto de conexión aplicable a nuestro trabajo. ¿Y su visión de Asturias entorno a la innovación? Mi visión es fantástica. Asturias está en unos niveles estratosféricos en cuanto a la innovación. Será porque estamos saturados de información o aquello de “en casa del herrero cuchillo de palo”, pero personalmente, por destacar un área de mejora, creo debemos replantearnos la forma de comunicar, apoyar y agradecer el desarrollo regional y la retención del talento. Apenas lucimos los éxitos conseguidos y no son pocos.   Fuente: Blog Innovasturias

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especial duelo funeraria gijonesa

Especial Duelo

Hace una semana abrimos esta ventana digital para poder informaros sobre diversas temáticas. Sin duda, el proceso de “Duelo” será uno de los temas pilares que abordaremos desde distintas perspectivas y tipologías. Hoy como introducción vamos a compartir la publicación “Especial Duelo” elaborada por Revista Funeraria durante este año en el que la pandemia provocada por COVID-19 ha hecho temblar los cimientos de nuestra “normalidad” obligándonos a replantearnos y reinventarnos en múltiples aspectos. Cuándo te proponen participar en una publicación así, se te queda la mente en blanco porque la palabra duelo, abarca un espectro muy amplio y complejo (desde un punto de vista psicológico y sociológico). Es un término polisémico, como tantos otros, pero además, dentro de la propia acepción que nos ocupa, la derivada del latin “dolus” (dolor), y en concreto en el de la pérdida por un fallecimiento, según vaya asociado a cada tipología y características del doliente  se torna especialmente compleja su comprensión. En este especial duelo de Revista Funeraria, distintas empresas del sector funerario comparten distintas iniciativas que ha puesto en marcha para ayudar a las familias. También cuenta con la participación de psicólogos especialistas en duelo, y aporta claves y herramientas que pueden ser muy útiles para entender que nos pasa o ayudar a nuestro entorno, si llegado el inevitable momento se ve afectado por un duelo. Completo > https://revistafuneraria.com/files/ESPECIAL_DUELO.pdf

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¿Por qué se confunden el Día de Todos los Santos, Día de fieles difuntos y Día de Muertos?

Con un solo día de diferencia es muy común, en nuestro país, confundir el Día de Todos los Santos con el Día de los Fieles Difuntos, ni que decir tiene mezclarlo con el Día de Muertos o las festividades cada vez más presentes como Halloween. Nos parecía interesante inaugurar este Blog con una de las curiosidades más desconocidas entorno a estas tres celebraciones que se dan cita para iniciar el mes de noviembre. En que se parecen, sus diferencias, y la enriquecedora variedad de ritos, ceremonias y festejos que emanan de ellas, conmemorando estas tres festividades de diferentes formas y costumbres, a lo largo y ancho del planeta. Día de Todos los Santos: Es una celebración mayormente cristiana, celebrada como festivo nacional en España y muchos otros países históricamente cristianos. La celebración litúrgica cristiana, suele comenzar en la víspera del 1 de noviembre y finaliza con el día. El catolicismo conmemora este día a Todos los Santos que están en el cielo, aquellos que fueron canonizados y los que “no” (aquellos que no tienen una fiesta concreta en el año).  Todos los cristianos son llamados a rezar para recordar la muerte y resurrección de Jesucristo, permaneciendo vivas las creencias de la muerte y la resurrección para todos los cristianos. Aquí os dejamos un video. Entre las costumbres más arraigadas más allá de la religión, destacan las visitas masivas a los lugares de descanso de los seres queridos que han partido. Engalanar los cementerios, donde la flor favorita y predominante suelen ser los crisantemos por su vinculación con la eternidad. Costumbres culinarias como cocinar y disfrutar los denominados Buñuelos de Viento o Huesos de Santo, realizar castañadas o magostos, entre una variedad de diferentes dulces típicos propios de esta festividad. También hay espacio para el teatro donde cobra especial relevancia la representación de Don Juan Tenorio de José Zorrilla, cuyo personaje rebelde y pecador, obtiene la redención en una obra maestra de nuestra historia literaria, cuyo acto final tiene lugar en la citada noche de Todos Los Santos. Día de fieles difuntos: La fiesta de los difuntos propiamente dicha está enfocada al rezo por los difuntos. Aquellos cristianos bautizados, que se cree están en el purgatorio debido a sus culpas y pecados menores, según la doctrina católica son ayudados a limpiar su alma a través de las oraciones de los fieles en la tierra. Representa una forma de pedir indulgencia por aquellos que se fueron sin poder hacerlo.  Son habituales las celebraciones de misas en su recuerdo y que diferentes personas se junten para rezar el rosario por todos ellos. Día de Muertos: Esta celebración tradicional mexicana representa una de las expresiones culturales más antiguas y de mayor fuerza entre los indígenas del país.  Considerada una de las representaciones más importantes del patrimonio vivo de México y del mundo, tiene la finalidad de honrar a los muertos, festejando su memoria con coloridas ofrendas y curiosos rituales.   Considerada por la Unesco como …un encuentro anual entre las personas que la celebran y sus antepasados, desempeña una función social que recuerda el lugar del individuo en el seno del grupo y contribuye a la afirmación de la identidad… fue distinguida por la institución como una Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad. Se celebra durante los días 1 y 2 de noviembre y tiene cierta vinculación con las celebraciones católicas de Día de los fieles difuntos y Todos los Santos. Halloween: Vamos a finalizar con una breve reseña a la vistosa celebración de Halloween. Esta celebración pagana de origen celta marcaba el fin de año el día 31 de octubre. Este calendario señalizaba así el inicio de los días más cortos y las noches más largas, a la vez que celebraban el fin de la cosecha. Como no, la vinculación con la muerte existe, ya que para los celtas este día significaba el fin de la muerte o el inicio de una nueva vida. La noche del 31 de octubre realizaban rituales de carácter purificador.  Entre sus costumbres destacaba dejar ofrendas y dulces a los muertos, así como encender velas que ayudaran a guiarlos en su camino al más allá. El auge del catolicismo influyó en que se cristianizara esta fiesta, denominándola víspera de Todos los Santos, cuya traducción al inglés “All Hallow´s Eve” derivó en lo que hoy conocemos como Halloween. Sin duda, una de las noches preferidas por los más pequeños, donde los disfraces, dulces y las distintas variaciones del “truco o trato” hacen las delicias y llenan de aventuras las mentes de los más traviesos de la casa.

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